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Ante la inminente aprobación del proyecto que regula la tenencia de razas “potencialmente peligrosas” me parece apropiado hacer un par de alcances y sugerencias que espero considere.
Se conocen algunas cifras de diferentes países que nos sugieren que son las razas más comunes las mayores mordedoras, liderando por mucho el Pastor Alemán, que es también la raza más difundida. Además tenemos una gran variedad de razas caninas, más de 300, muchas de las cuales son de gran potencia física y talla, haciendo muy poco aplicable una normativa tan restringida y específica como la que se pretende lanzar. Existen perros como el Gran Danés, San Bernardo, Cane Corso, Bulldog Americano, Dogo Brasileiro, Pastor del Cáucaso, Bully Kutta Pakistaní, Mastín del Pirineo y tantos otros (muchos más de los reconocidos por la F.C.I.) con un gran poder y talla, que normar a 12 parece una medida parche que no ataca la raíz del problema.
Otro punto importante es la gran variedad de cruces nuevos que se realizan con el fin de lograr perros de gran poder, hablo de los perros como el Megabull y otros cruces que no son razas definidas, a veces muy difíciles de distinguir y, por lo mismo, de fiscalizar. De esta misma forma, de perros no incluidos en la ley se pueden lograr perros de gran fuerza, como es el caso del Dogo Argentino que proviene de cruces de varias razas consideradas no peligrosas.
Ante este panorama, con muchas formas de burlar la ley para los infractores y un serio castigo para los amos responsables que no reemplazarán a sus mascotas por las nuevas modas que se importarán, me parece urgente revisar las exigencias a los amos y darles un carácter más general, exigiendo antes que nada la correa obligatoria para todos los perros, una proporcionalidad entre paseador y can (una señora de 50 Kg. con un Mastín Inglés por la calle es más peligrosa que un hombre de 70 Kg. con un pequeño Staffordshire Bull Terrier) y aplicando multas similares ante las infracciones, haciendo distinción sólo por peso, no por razas, considerando claro los Terriers tipo Bull que deberían ser normados como perros de mayor tamaño por su gran potencia y escasa talla.
Es urgente normar la caótica situación de tenencia irresponsable que vivimos, pero las normas deben apuntar a responsabilidad de los amos y no a castigar animales, fomentando su encierro y hasta abandono. Un perro con bozal no es capaz de relacionarse con sus congéneres, no puede oler a otros ni mostrar otros gestos vitales para su desarrollo social, esto perjudica seriamente su temperamento y es aún peor si consideramos que al no poder dar comida fácilmente, ni jugar con pelotas u otros objetos, el mismo adiestramiento de los perros se ve seriamente complicado, poniendo trabas a la educación y formación del animal, todo lo contrario a lo que debiera ser.
Comprendo que ciertos ejemplares deben usar bozal, es claro que con un perro agresivo (de la raza o cruce que sea) se deben extremar precauciones, pero muchos perros de las razas estigmatizadas son confiables y de gran potencial. Stanley Coren incluyó a dos de la lista (Dobermann y Rottweiler) entre los 10 perros más inteligentes y aptos para el adiestramiento del mundo canino, también Daniel F. Tortora, especialista en conducta, ha clasificado al Rottweiler como una raza más estable emocionalmente que el mismo Pastor Alemán, entonces ¿qué nos causa la impresión tan negativa? Incluso para medir las aptitudes de Pastores Alemanes y Rottweilers, ambos participan en las mismas pruebas deportivas, pero el impacto mediático del cine y los noticieros sensacionalistas para algunos ha sido terrible.
Sugiero que ante las pocas posibilidades de una ley que tenga bases reales en la conducta canina, al menos se incluyan posibilidades de eximir a los ejemplares de buen temperamento y que demuestren un buen control por parte de sus amos, así los perros no agresivos y obedientes y sus amos no sufrirán el castigo de una ley discriminatoria. No por nada, la misma F.V.E. (Federación de Veterinarios Europeos), etólogos y adiestradores se oponen a una ley de Perro Potencialmente Peligrosos.
Si desea datos sobre estadísticas de mordidas que apoyan lo que digo, el origen turbio de la ley española que la desacredita, las pruebas deportivas que demuestran el potencial de algunos perros incluidos o los diferentes tipos de agresividad que para este caso se han incluido deliberadamente al mismo saco, cayendo en un grave error etológico, le ruego me contacte al mail y le enviaré información.
Se despide cordialmente:
Leonardo Sepúlveda
Adiestrador canino
www.mascotasconce.cl
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